El Eje Cafetero — que comprende los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío — es el corazón cultural del café colombiano. Esta región Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO contiene las icónicas fincas cafeteras pintadas con arquitectura tradicional y rodeadas de palmas de cera. Aunque no produce las rarezas de mayor altitud, su producción consistente de cafés equilibrados y de cuerpo medio construyó la reputación de Colombia en el escenario mundial.
El Eje Cafetero es donde nació la identidad cafetera de Colombia. Su perfil achocolatado y equilibrado es lo que la mayoría de la gente imagina cuando piensa en café colombiano — confiable, que gusta a todos y profundamente arraigado en la tradición.