Este Geisha lavado proviene de la finca Shipago, en la región de Amazonas, Perú, cultivado entre 1600 y 1700 metros de altura. Su fragancia es limpia y luminosa, con un perfil cítrico delicado que recuerda a lima fresca y limoncillo, acompañado por una nota floral elegante de té de jazmín. En taza se expresa con una acidez brillante y refinada