Este Bourbon Rojo natural proviene de la finca Santa Ana, ubicada en la región homónima de Guatemala y cultivado a 1700 metros de altura. Desde el primer contacto, despliega una fragancia dulce y expresiva, con notas de frutilla fresca, miel dorada y un matiz profundo que evoca a pasa de ciruela. En taza, se presenta con un cuerpo sedoso y envolvente, acompañado de una acidez luminosa que potencia su perfil frutal. El final es largo, armonioso y elegante, dejando una dulzura persistente que invita a seguir explorándolo.